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Doña María, dignidad entre rejas

Reprtaje Especial Breves historias de una prisión Angel Mario Ksheratto Con la cara hundida en el suelo, doña María creyó que los zapatistas habían vuelto a invadir su pueblo cuando vio caer la vieja puerta de madera y aparecieron sobre el umbral varios hombres fuertemente armados. Recordó aquella madrugada del 1 de enero de 1994 cuando cientos de campesinos armados con armas de madera, palos y machetes declaraban la guerra al gobierno de Carlos Salinas de Gortari. En medio del caos provocado por aquellos guerrilleros, logró ponerse a salvo la iglesia y ahí permaneció hasta que el ejército federal recuperó las calles de la población, muchos días después. La bota de uno de los hombres que tomaron por asalto su casa de madera y cartón, posaba con fuerza sobre la mitad del rostro que salía del montón de tierra y ceniza en un rincón de la choza que servía de cocina; apenas podía respirar pero no tuvo tiempo de llorar. – “Me van a matar estos desgraciados” –, pensó mientras clamaba a Di

Inocencia encarcelada

Reportaje especial Breves historias de una prisión II Angel Mario Ksheratto L a señora Armendáriz pisa por segunda ocasión éste penal; su delito –cuenta con voz apagada– es haber golpeado el carro de un sujeto que, a tres meses del incidente, no se ha presentado a declarar para dilucidar el asunto. La única información que posee de su acusador es que, en el momento del accidente, éste fungía como funcionario del gobierno pablista, lo que sin duda influyó para que fuera recluida sin una sola acusación formal en su contra. –No sé con qué golpeé el carro porque no llevaba más que una bolsa de plástico con verduras y frutas–, dice mientras sorbe café y cuida que nadie más escuche la conversación. Cuando volvió en sí, era trasladada sobre la góndola de una patrulla policial sin más explicación que una bofetada y una cadena de imprecaciones por haber ensuciado el uniforme de los gendarmes. Sobre la ceja izquierda, una pequeña cicatriz confirma su dicho, aunque los policías alegaron que la